• Miguel Fernandez del Olmo

Fuentes de la variabilidad del movimiento.

Actualizado: mar 10

En 1990, Larry Bird hizo 71 tiros libres consecutivos durante 18 partidos, en un intento de romper el récord que por aquel entonces poseía Calvin Murphy con 78 tiros libres consecutivos. Si bien es una hazaña notable, uno se pregunta por qué erró en el tiro 72. ¿Por qué no podía simplemente hacer lo que había hecho las últimas 71 veces? Como humanos, damos por sentado que nuestro comportamiento es variable y que los intentos repetidos tendrán resultados variables, pero ¿cuál es la fuente de esta variabilidad?


La variabilidad del movimiento surge del "ruido" inherente al sistema nervioso, como por ejemplo la transducción de señales en receptores sensoriales, los canales iónicos de las membranas excitables, la transmisión sináptica etc... Por tanto, cuanto más complejo sea el movimiento, desde el punto de vista perceptivo, cognitivo y motor, mayor la variabilidad asociada al mismo.



Por tanto las fuentes de variabilidad no se limita únicamente al proceso motor, sino a los procesos previos, incluyendo la propia planificación del movimiento





Los atletas tampoco logran reproducir un patrón cinemático preciso cuando se realiza una actividad deportiva específica en particular. Esto parece razonable, dado que los escenarios deportivos a menudo son erráticos, por lo que las acciones dirigidas a objetivos rara vez se iniciarán desde una situación idéntica. Lo que importa es el resultado del movimiento, no el movimiento en sí. Esta idea se ha actualizado, computacionalmente, en términos del principio de intervención mínima: la idea central es que la varianza se reduce solo a lo largo de dimensiones que son relevantes para el cumplimiento de la tarea y se le permite aumentar en dimensiones de tareas no relevantes. Por ejemplo, Los patrones de movimiento tienden a estabilizarse con la práctica. Sin embargo, la estabilización es mayor para aquellos aspectos de la postura que contribuyen directamente al resultado deseado; otros parámetros son relativamente variables. Quizás un ejemplo de varianza o variabilidad relevante o no relevante se muestra en la siguiente imagen:


En este ejemplo, la variación en el ángulo acimutal de la cabeza de la raqueta (panel izquierdo) conduce a la variabilidad en la ubicación de aterrizaje de la pelota (elipse roja) que se distribuye dentro de la cancha y, por lo tanto, es menos perjudicial para la tarea (o la tarea es irrelevante para un jugador novato) en comparación a variaciones en el ángulo de elevación (panel derecho) que pueden conducir al aterrizaje de la pelota fuera de la cancha. El principio de intervención mínima sugiere que la variación acimutal (panel izquierdo) debe corregirse con menos fuerza que la variabilidad de la elevación (panel derecho). Es decir, durante el aprendizaje y práctica nuestro sistema nervioso dará más relevancia a reducir la variabilidad relevante, por lo que esto tendría que tenerse en cuenta en el diseño de los ejercicios y tareas motoras asociadas al aprendizaje y entrenamiento deportivo.


En una próxima entrada a este blog hablaremos de la variabilidad relevante vs. no relevante en la adquisición de una habilidad motora.


A modo de anécdota José Manuel Calderón es el jugador con el mejor porcentaje de tiros libres en una temporada de la historia de la NBA. En la 2008-09, el base extremeño acabó con un 98.1% de acierto desde la línea de 4.60, muy por encima del 95.8% de Calvin Murphy en la campaña 1980-81. Sin embargo, ese récord está en peligro.


Referencias:

Wolpert, D.M., Flanagan, J.R., 2010. Motor learning. Curr. Biol. 20, 467–472.


Wolpert, D.M., Ghahramani, Z., Flanagan, J.R., 2001. Perspectives and problems in motor learning. Trends Cogn. Sci. 5, 487–494.



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